¿QUÉ ES LA GOTA DE LECHE?: UNA APROXIMACIÓN TRANSDISCIPLINARIA

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El objetivo de este texto es proponer una definición para lo que llamamos Gota de Leche, de modo tal de lograr consenso al acercarnos a una concepción común. Ante esto, primero es necesario permitirnos ampliar la mirada desde los reduccionismos, los simplismos y la unidisciplina, hacia la perspectiva sistémica, compleja y transdisciplinaria. Sólo así es posible la comprensión cabal de lo que comúnmente llamamos Gota de Leche. Pero, ¿qué es la Gota de Leche? Esta pregunta no puede responderse desde sólo un área del conocimiento: desde la geografía local constituye un punto ubicado al noroeste del balneario de Las Cruces; desde la geomorfología es un campo de dunas que empezó a formarse a partir del final de la última glaciación, hace unos 11.000 años, proceso en el cual los esteros locales (El Canelo, Santa Margarita, La Granja, entre otros) fueron (y siguen siendo) fundamentales; y desde la historia local es un eje esencial a través del cual empezar a construir los orígenes de Las Cruces. De ahí que la mirada integradora propia de la transdisciplinariedad sea tan importante. Por ello, la construcción de este análisis se realiza sobre la base de tres ejes temáticos fundamentales, i) Ecosistema y biodiversidad; ii) Arqueología y cultura; y iii) economía y paisaje.

¿Qué hay en un nombre?

El verdadero origen del nombre es difuso. Esto, debido a que se cree que fue dado durante las primeras décadas del siglo XX, por tanto, probablemente nunca sabremos exactamente cuál fue la intención de origen. Sin embargo, podemos proponer alcances e hipótesis que propendan a la construcción de una mirada local común, de manera de avanzar hacia otras cuestiones un poco más relevantes como la conservación, los servicios ecosistémicos y la gobernanza.

Una aproximación un tanto arriesgada, es vincular cuestiones tan disimiles como instituciones de caridad, poética y lenguaje, y cristianismo.

Durante las primeras décadas del siglo pasado, surgió en Santiago-debido a la altísima mortalidad infantil -una iniciativa privada que buscaba proteger a los niños pequeños y a sus madres que vivían en la pobreza, mediante programas de estimulación de la lactancia materna y, de ser necesario, proporcionando alimentación artificial a los lactantes. Esta iniciativa tuvo por nombre la “Gota de Leche”, y debido a su éxito, fueron inauguradas varias Gotas de Leche en distintas poblaciones de Santiago, se desarrollaron congresos donde se discutieron diversos temas y se definieron políticas en torno a la realidad de los niños en Chile. Se cree que la aristocracia impulsora de la iniciativa Gota de Leche tal vez pasó algunas temporadas en Las Cruces y en sus paseos visitaron la playa Las Salinas, observando el imponente paisaje de arenas blancas de gran superficie y, mediante una intención hiperbólica, esto es, a través del acto de disminuir (exageradamente) un gran campo de arenas blancas (blancas como la leche) hasta el tamaño de una gota, surge el nombre. Recordemos además que el balneario de Las Cruces es fundado por familias de raigambre altamente conservadora y católica, por lo cual creemos que el elemento religioso jugó un papel importante en la configuración del pensamiento, de las instituciones y de prácticamente toda la vida cultural de la época. Es por ello que creemos el nombre de la iniciativa “Gota de Leche” citada más arriba, deriva de un mito proveniente del mundo católico: en Belén, en la zona de nacimiento de Jesús hay una capilla denominada “Gruta de Leche” y, según el mundo católico, fue el lugar de amamantamiento del niño durante la huida a Egipto. En la gruta se observa sobre una de las piedras, una parte blanqueada llamada “Gota de Leche”, la que, de acuerdo con el mito, corresponde a una gota de leche de la Virgen María que tiene, para muchos, carácter de sagrada y milagrosa. Concluimos entonces que a partir del mito católico se le asigna el nombre de “Gota de Leche” a la iniciativa de estimulación de la lactancia impulsada por el Patronato Nacional de la Infancia, y que a los años siguientes se le daría este mismo nombre al campo de dunas de Las Cruces atendiendo a una lógica geográfica-poética, como explicamos más arriba.

¿Qué es “nuestra” Gota de Leche?

Para responder esta pregunta es necesario tomar como punto de partida tres ejes temáticos fundamentales, i) Ecosistema y biodiversidad; ii) arqueología y cultura; y iii) economía y paisaje. Para efectos de la presente publicación sólo profundizaremos acerca del primer eje temático Ecosistema y biodiversidad.

i) Ecosistema y biodiversidad: La Gota de Leche es un ecosistema integrado por un extenso campo de dunas, un sistema de humedales entre los que destacan esteros, albuferas y marismas, y las áreas inter y submareal. La Gota de Leche, se caracterizan por sus dunas monticulares, dunas libres y dunas entrabadas dispuestas sobre una terraza marina suavemente inclinada, las cuales poseen una orientación de NNW-SSE, perpendicular a los vientos eficaces del SSW, lo que favorece su formación. Los sedimentos de la playa son transportados por una corriente de deriva litoral local proveniente desde el norte, cuya principal fuente de abastecimiento es el estero de Córdoba, que provee arenas de similar mineralogía a las de La Chépica (Del Canto et al., 1983); estos sedimentos provienen de la degradación de las rocas del batolito costero, los cuales son transportados al mar por los esteros locales (Castro, 2015), entre los que destacan El Canelo, Santa Margarita y La Granja. En efecto, no puede haber un aporte significativo desde el sur puesto que las arenas de las playas cercanas tienen mineralogía y granulometría diferentes. Las arenas de grano medio y fino son amarillas, de buena selección con estratificación entrecruzada; se clasifican como ultra-ácidas por tener más de un 75% de sílice (González, 1976; Gana et al., 1996).

Las dunas de la Gota de Leche son las más extensas de la provincia de San Antonio. De acuerdo con Pino (2018), la Playa Las Salinas constituye un área intrínsecamente idónea para la conservación, y en relación con el fenómeno de metropolización que afecta a toda la provincia de San Antonio señala que “el proceso de conurbación aún mantiene zonas libres de urbanidad en su primera franja costera, (entre las cuales destacan) el litoral entre El Tabo y Las Cruces”.

Las plantas que colonizan las dunas presentan respuestas adaptativas a las condiciones extremas del hábitat, con características psamófitas, halófilas y xerófitas (Walter, 1970). Esta vegetación, muestra una formación vegetal de características azonales, de interesante problemática para la fitosociología y para la dinámica vegetacional, ya que ella evoluciona en un proceso de sucesión, que corresponde a un xerosere, más específicamente a un psamosere (Van der Maarel, 1966). En este sentido resulta interesante la dinámica vegetacional propuesta por Ramírez et al. (1992), en la que muestra que la vegetación que, instalándose en la arena desnuda, tras el cordón de la playa, comienza a evolucionar en un psamosere, en cuyas etapas va aumentando el número de especies, la cobertura y la complejidad de la vegetación. La riqueza de especies asciende a 233 especies, de las cuales 94 son endémicas (53,7% de endemismo), 81 son nativas y 58 introducidas. El número de especies en categoría de conservación es de 17, entre las cuales 4 se encuentran en alguna categoría de amenaza. Destaca la especie Astragalus trifoliatus (hierba de El Tabo), planta arenícola clasificada En Peligro Crítico (CR) de extinción (D.S 79/2018 del MMA), esto, de acuerdo con criterios de (i) distribución geográfica, en tanto la especie ha sido registrada en dos localidades (El Tabito y Las Cruces), en una superficie de unos 2,4 km2 (236 ha); (ii) tamaño poblacional estimado en un centenar de ejemplares; (iii) preferencia de hábitat de la especie relativo a su sólo crecimiento en ambientes de dunas, y; (iv) sus principales amenazas actuales están representadas por instalaciones industriales (Teillier & Macaya, 2016). El mismo D.S 79/2018 clasifica a la especie Aextoxicon punctatum (olivillo), en la categoría de Vulnerable (VU) desde las regiones de Valparaíso y Metropolitana de Santiago al norte, donde su crecimiento está limitado a las quebradas costeras donde existe humedad suficiente y fuerte influencia oceánica. Calydorea xiphioides (tahay), se encuentra clasificada en la categoría de VU (DS 50/2008 MINGESPRES), dado que se ha encontrado en menos de 10 localidades, alrededor de la mitad cercanas a centros poblados, por lo que es propensa a los efectos de actividades humanas, pudiendo cambiar a En Peligro o Extinta en un periodo muy corto. Disminución proyectada en su área, extensión y calidad del hábitat, por sustitución con plantaciones de Eucalyptus y urbanización, principalmente en la región de Valparaíso. Es, además, extraordinariamente escasa, y difícil de ver dado lo efímero de su floración (Novoa, 2000). Otra especie amenazada es el árbol Citronella mucronata (naranjillo) clasificada como VU (D.S 16/2016) dada su discontinua distribución geográfica y poblaciones severamente fragmentadas, con un área de ocupación de 805 km2 (Echeverría y Rodríguez, 2014); un número de individuos maduros menor a 10.000, se estima en 6.633; disminución poblacional mayor a 10% en las últimas 10 generaciones (45 años), inferida de la reducción de su área de ocupación en al menos un 9,1% en 10 años; disminución sostenida inferida de su reducción en las últimas 3 décadas; y ninguna subpoblación con más de 1.000 individuos maduros, estimada directamente (MMA, 2016). Respecto a la fauna, se han encontrado 82 especies de vertebrados, de las cuales 71 son aves, 4 mamíferos, 5 reptiles y 2 anfibios.

Para las aves destacan 5 especies en categoría de conservación: el cuervo del pantano (Plegadis chihi), clasificado En Peligro para la zona central y sur de Chile (DS 5/1998 MINAGRI), por causa de la perdida y degradación de las zonas pantanosas en las que habita; el pelícano (Pelecanus thagus), ave marina endémica del Sistema de la Corriente de Humboldt (BirdLife International, 2016), está Casi amenazada (NT, DS) dado que se cree que a pesar que su número poblacional puede estar estable e incluso aumentando, futuros eventos climáticos profundos de El Niño pueden hacerla disminuir (MMA, 2018); el lile (Phalacrocorax gaimardi), clasificado como Casi Amenazado (NT, DS 79/2018 MMA) por ser una especie que posee una población moderadamente pequeña, la cual está mostrando un rápido pero moderado descenso debido a mortalidad por operaciones pesqueras y explotación no sustentable (BirdLife International, 2016); la torcaza (Patagioenas araucana), se encuentra en la categoría de Preocupación menor (LC, DS 16/2016 MMA); al igual que el piquero (Sula variegata) (LC, DS 79/2018 MMA). Los mamíferos encontrados a través del uso de trampas cámara y trampas Sherman son los siguientes: Lycalopex griseus (zorro gris), Abrothrix olivacea (Ratón olivaceo), Thylamys elegans (yaca) y Spalacopus cyanus (cururo), los tres primeros clasificados en Preocupación Menor (LC). En reptiles encontramos a Philodryas chamissonis (culebra de cola larga), Liolaemus chiliensis (lagarto chileno), Liolaemus lemniscatus (lagartija lemniscata), Liolaemus tenuis (Lagartija esbelta) y Liolaemus nitidus (lagarto nítido). Finalmente, entre los anfibios encontramos a Alsodes nodosus (sapo arriero) y Pleurodema thaul (sapito de cuatro ojos), ambos clasificados en la categoría de Casi Amenazados (NT, DS 42/2011 MMA).

Para no hacer aún más extenso este texto, dejaremos para otra publicación otros valores ecosistémicos del área como geomorfología, servicios ecosistémicos y otros componentes de biodiversidad.

Por Bastián Brito

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